
Ladró al médico
Al nacer, Tornado escuchó la palabra "pequeño" y ladró durante tres minutos. El médico salió de la sala pidiendo perdón. El expediente dice "paciente poco cooperativo pero motivado". Tornado colgó ese expediente sobre su cama, como un trofeo.

Vigila la puerta de la cocina
Tornado tiene un puesto fijo: la puerta de la cocina. Ladra a todo lo que pasa, incluida la nevera que se cierra sola. Tiene silbato, casco reflectante, y un horario por turnos. La familia finge estar impresionada.

Corre más rápido que su propia sombra
Tornado está convencido de que le gana a la carrera a su sombra. Entrena cada mañana en círculos por el salón. Su madre le explicó la física. Le ladró a la física. Desde entonces la física evita ese salón.


