
Primera salida: un beso a una nube
Spaghetti nació sintiendo el viento en el hocico. Estiró el cuello, se encontró con una nube, y la besó. La nube se sonrojó. Su madre tomó fotos. Todas borrosas. Spaghetti dice que es mejor así: "la belleza no se fotografía, vamos".

Lee los tejados como otros leen el periódico
Con su cuello, Spaghetti ve lo que nadie más ve: los tejados. Tiene una opinión sobre cada chimenea. "Esta está triste." "Aquella sueña." Lleva un blog imaginario que dicta a las gaviotas. Nadie lo lee, pero las gaviotas asienten a menudo.

Da clases de tango a las palomas
Los martes por la noche, Spaghetti enseña tango a las palomas en la plaza del mercado. Empieza siempre con "¡el porte de cabeza, el porte de cabeza!". Una paloma aprendió rumba en su lugar. La despidió cortésmente, por carta.

