
Saludó a la matrona antes que a su madre
Al nacer, Roucky miró a su madre, miró a la matrona, y le ofreció la pata primero a la matrona. Su madre rió durante tres días. Desde entonces saluda a todo: paquetes, postes, buzones. Sobre todo buzones.

Hizo cola en su propia fiesta
Para sus cinco años, Roucky organizó una fiesta. Había quince invitados. Se puso en la cola de su propia puerta, por costumbre. Entró el último. La tarta estaba a medio comer. Dijo "no pasa nada" con una gran sonrisa, y todos lo volvieron a abrazar.

Reparte cumplidos puerta a puerta
Roucky tiene un servicio gratuito: toca todas las puertas del barrio solo para hacer un cumplido. "Bonito seto." "Bonita esterilla." "Este picaporte brilla más que ayer." Nadie rechaza. Correos lo contrató a tiempo parcial.








