
Recibió su lazo rojo antes que los ojos
Pompon recibió su pequeño lazo rojo antes de que le cosieran los ojos. Durante dos días vivió sin ojos pero bien vestido. Cuando le cosieron los ojos, dijo "hola compi" a todos, incluso a la pared.

Reparte abrazos aleatorios
Pompon reparte abrazos todo el día. No pregunta. Abraza. Puedes ser un mueble, una piedra, un calcetín: serás abrazado. Una vez abrazó la lavadora. La máquina se detuvo, por respeto.

Vigila la noche como un pequeño centinela
Pompon vigila la noche. Monta guardia al pie de la cama, con el lazo rojo bien recto. En cada pesadilla, se sienta sobre la cabeza del niño para tranquilizarlo. Nadie se lo pidió. Se autoasigna el cargo.
