
Juzgó al resto de los gatitos en la maternidad
Al nacer, Mistigri ya suspiraba. Miró a sus hermanos y hermanas y dijo "esto va a ser breve". La maternidad lo anotó. Hasta hoy, se niega a enviarles tarjetas de cumpleaños, por principio.

Despidió a su propio humano
Mistigri contrató a un humano para que le abriera las puertas. Al cabo de una semana, lo despidió deslizando una carta bajo la puerta de la cocina. La carta decía: "Usted da portazos. Atentamente." El humano se fue llorando. Nadie intervino.

Lleva un diario de los errores ajenos
Mistigri lleva un diario negro que actualiza cada noche. Allí anota cada error cometido en la casa. El perro aparece mencionado 412 veces. La puerta de la nevera, 38. El diario tiene su propio estante. No deja que nadie lo desempolve.




