
Primera nana para sí misma
Bouclette nació cantando. Su madre dijo que era una nana para sí misma. Cantó "mmmh, mmh, ya, ya" durante dos horas. Todos se durmieron. Salvo ella. Solo duerme por orden.

Confunde primos y nubes
Bouclette no distingue entre un primo oveja y una nube. Saluda a ambos igual. Las nubes, educadas, asienten. Los primos suspiran. Una vez invitó a una nube a cenar. La nube rechazó cortésmente, pero trajo lluvia.

Sabe tejer consigo misma
Bouclette teje sin agujas. Saca un poco de su propia lana, teje una bufanda, la regala, y la lana vuelve a crecer. Ha tejido una para todo el pueblo. Dice "ya está, ya está" con cada regalo. Se ha convertido en una palabra educada local.








