
Nació en medio de un abrazo familiar
Berny nació en plena siesta colectiva del invierno. Su madre roncaba, su padre también, y él soltó su primer suspiro entre dos ronquidos mientras tapaba a todos con una manta de hojas. El bosque lo apodó "el que silenció a los osos". Aún le cuesta superarlo.

Construyó un sillón solo con abrazos
Berny tiene un secreto: sabe apilar abrazos como se apilan cojines. Los guarda en un viejo baúl de madera y, por la noche, pone tres sobre su silla para sentarse más alto. Nadie ha logrado explicar la física. Él dice que es amor comprimido.

Lleva un salón de té para insomnes
Cada noche, Berny abre su salón de té bajo un gran abeto. Los clientes son búhos cansados, un tejón ansioso, y a veces la luna que pasa por ahí. Sirve té de tila y abrazos, escucha las preocupaciones, y a menudo se duerme antes que los demás. Nadie se queja: es incluso la única regla.








